Protegerse de los mensajes negativos

Es frecuente en mi consulta atender a personas que han recibido desde niños una gran cantidad de mensajes negativos, la mayoría de ellos provenientes de sus padres. Hay mensajes muy fuertes como "nunca debí haberte tenido", "preferiría que estuvieras muerto(a)". Estas frases son dichas nada menos que por las propias madres. Sucede porque ellas mismas fueron "educadas" de esa forma. Es importante interrumpir cuanto antes este nefasto círculo. Sucede muchas veces que quien ha recibido esta programación formará pareja con alguien que seguirá transmitiéndole estos mensajes que destruyen la autoestima y llevan a la víctima a una vida pobre en realizaciones.

Hay maneras de solucionar esto y a manera de contribución, he elegido este artículo que se me hizo llegar por el año 2000.

Sergio Valdivia


Tú puedes generar una actitud positiva ante la vida, si sigues una serie de principios básicos que te ayudarán a lograrlo. El primero de ellos te invita a pensar que no debes juzgar el día por el clima, porque terminarás creyendo que tu vida es incolora y totalmente negativa; de ahí la importancia de establecer un cambio mental que te de opciones de crecer personalmente. El segundo es cambiar la manera de empezar el día para que surja en ti una actitud mejor, una actitud abierta. Una vez que has decidido empezar el día en forma positiva, te sugerimos que no permitas que aquello que se encuentra fuera de tu control afecte tu actitud, influya en tus decisiones o determine tu comportamiento.

Para lograr todo esto, hay otro principio que vale la pena que analices: Protégete de los mensajes negativos que llegan a tu mente y a tus sentidos

He leído sobre el secreto del éxito en muchos libros y lo he oído de labios de grandes triunfadores. Este puede resumirse así: Te convertirás en aquello en lo que piensas constantemente. Los pensamientos que guardas en tu mente moldean la persona en la cual te convertirás, influyen en tus decisiones a corto y largo plazo y en tus determinaciones diarias. Es así de simple. Es tan simple que es inconcebible, que muchos de nosotros no lo descubramos nunca. Todo lo que entra a tu mente a través de los sentidos, ya sea de manera consciente o inconsciente, queda grabado en ella para siempre.

Toda acción está precedida por un pensamiento y todo pensamiento es el resultado de aquello que entra y encuentra cabida en nuestra mente. Por esta razón, si logramos controlar aquello que entra a nuestras mentes, ya sea a través de lo que leemos, lo que escuchamos a través de la radio, o lo que vemos en la televisión, podremos controlar nuestros pensamientos y por ende, nuestras acciones.

¿Por qué la mayoría de las personas no controla lo que entra en sus mentes? La respuesta tal vez radica, por lo menos en parte, en el hecho de no ser totalmente conscientes del poder que nuestros pensamientos pueden ejercer sobre nuestras acciones. Un pensamiento no equivale a más de una décima de voltio de electricidad. Sin embargo, esta décima de voltio de electricidad ejerce una gran influencia en nuestras emociones y en nuestras acciones.

Los pensamientos que albergamos en nuestra mente no sólo afectan nuestro estado de ánimo, nuestras acciones y planes, sino que también provoca respuestas en nuestro cuerpo. John Roger, autor del libro ´Usted no puede darse el lujo de tener un pensamiento negativo´, utiliza un ejemplo interesante para ilustrar este aspecto.

Quiero pedirte que sigas por un momento este ejercicio para que puedas apreciar el poder que un pensamiento puede tener sobre ti: Piensa en un limón. Imagínate cortándolo en dos mitades. Imagínate sacando las semillas con la punta de un cuchillo. Toma el limón, llévalo cerca de tu nariz y aspira el olor de ese limón recién cortado. Visualízate exprimiendo todo su jugo en tu boca y mordiendo la pulpa del mismo.

Si realizaste este ejercicio visualizando lo que te estaba describiendo, es posible que hayas experimentado la respuesta de tus glándulas salivares ante esta imagen. ¿Ves? Tus glándulas salivares responden inclusive al simple pensamiento del limón. Este pensamiento produjo una respuesta fisiológica en tu organismo. De la misma manera, si tienes hambre y piensas en un suculento plato de comida, tu estómago responde segregando jugos gástricos como si estuvieses comiendo. Y ni siquiera tienes que ver la comida o percibir su olor para que esto suceda. El sólo hecho de pensar en ella provoca esta respuesta.

De la misma manera, tus pensamientos tienen la habilidad de provocar emociones y estados mentales específicos. Pensamientos positivos provocan emociones, sentimientos y acciones positivas. Pensamientos como la alegría, el amor, la autoestima, un sentido de saber hacia dónde vamos, traen como resultado entusiasmo, energía, dinamismo, paz interior. De otro lado, los pensamientos negativos como el resentimiento, o el miedo, producen resultados negativos como la tensión, la ansiedad, la fatiga y otra serie de sentimientos y emociones que no nos permiten avanzar.

No se trata de bloquear la mente; lo que estoy diciendo es que no hay necesidad de que la bombardees con altas dosis de información negativa para sentir que eres consciente de los problemas que aquejan al mundo.

No es necesario que lo primero que hagas tan pronto te levantas sea leer las noticias negativas que inundan la gran mayoría de los periódicos. Tampoco necesitas escuchar las noticias, que, en su mayoría, son negativas, antes de desayunar, o en camino hacia tu oficina, o llegar a casa en la noche y “descansar” mirando el noticiero de las seis, el de las siete y el de las once de la noche, para sentir que estás informado sobre la realidad del mundo.

Yo solía creer que era vital estar constantemente informado de todas las tragedias que ocurrían en el mundo, hasta que me di cuenta que, no sólo no era necesario, sino que era contraproducente y devastador porque me estaba haciendo mucho daño. Así que decidí cambiar.

Entiende que todo lo que entra en tu mente te afecta, moldea tu actitud y tu modo de pensar. ¡Sí, todo! Quizá tu problema no sean las noticias sino las telenovelas, que son igualmente contraproducentes. Es más, las telenovelas, muy sutilmente forman creencias y moldean los valores de quien las mira. Otros, son asiduos lectores del horóscopo, el tarot, o las líneas psíquicas que están tan de moda.

Estos mensajes a los que no les prestamos mucha atención y que los aceptamos, inclusive con humor, seguros que no nos están afectando, llegan a nuestra mente subconsciente. Seamos conscientes o no, influyen en nuestra actitud, moldean nuestras creencias y valores y en ocasiones determinan nuestras decisiones.

Comienza a prestar más atención al tipo de información que estás permitiendo que llegue a tu mente y reemplaza la negativa con información que te ayude a desarrollar una visión positiva del mundo, a afianzar las cualidades triunfadoras que ya existen dentro de ti, para que puedas hacer de tu mente subconsciente tu mejor aliado en el camino hacia la realización de tus sueños. Recuerda que tu mente subconsciente aceptará toda la información que le brindes, sin discriminar lo positivo de lo negativo; lo cierto de lo falso; lo bueno de lo malo. Está en tus manos decidir qué clase de información deseas que entre a tu mente subconsciente. ¡Es tu decisión!

Camilo Cruz

Nota de Sergio Valdivia. El término preconsciente es el más correcto para lo que usualmente denominamos como subconsciente.

Excelente ayuda para las emociones y la mente son los siguientes audiolibros con prácticas:

Prácticas de Relajación Psicofísica Antiestrés
Estimulante
Prácticas para el Éxito Mental

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